10.11.2013

Taller de yoga en familiar. Comenzamos la segunda temporada

Hoy vamos a hacer un parón en el recuerdo y vamos a volver al presente, porque este Sábado 12 de Octubre, celebraremos el primer encuentro de este segundo año juntos. 

Esta mes de Octubre nos vamos a centrar en cultivar el cuerpo y la mente de los peques y sus familias y comenzamos con un TALLER DE YOGA EN FAMILIA bajo el Árbol.

El taller estará a cargo de Lula, maestra en Seyoga Sevilla, una escuela de yoga y pilates ubicada en Triana.

La participación en el taller es gratuita y si pensáis asistir, no olvidéis llevar ropa cómoda y esterillas o mantitas para el suelo. Y si después quereis quedaros de picnic junto al árbol, ya sabéis que no hay cosa que le guste más que ver a mucha gente disfrutado por sus alrededores.

Como no podía ser de otra forma haremos algo especial con nuestro arbolito y sus chupetes. Repartiremos entre los niños participantes en el taller los chupetes que nos enviaron la gente de Tutete, a modo de acreditación. Cuando finalice el taller cada niño lo colgará en el árbol.


Suponemos que muchos conoceréis Tutete, pero para los que no, os contamos que es la mejor tienda de chupetes personalizados del mundo mundial. Los tienen de todos los tipos y formas de tetinas para adaptarse a todas las necesidades y los graban con el nombre del peque o lo que queráis. Pero no sólo eso, en su tienda online tienen además un montón de artículos para bebés de alimientación, higiene, decoración...
Como a la hora de grabar los chupes a veces hay errores, tuvieron el buenrollismo de enviarnos a nosotros un lote de sus chupetes defectuosos para que repoblemos nuestro arbolito. 

Así que si tenéis peques que usan chupetes ya sabéis donde podéis encontrar los más chulos y cuando sea la hora de dejarlo ya sabéis también donde pueden hacerlo, colgándolo de nuestro arbolito. Quizás justo este encuentro yoguero sea el mejor momento para que alguno le diga adios a su amigo el chupete

¡¡OS ESPERAMOS BAJO EL ÁRBOL!!



10.08.2013

Irene Mala nos hace un REGALO


Si andáis por aquí desde el principio, ya sabréis la cantidad de gente que colabora en este proyecto, una de esas personas maravillosas es la artista Irene Mala. Con vistas a la inauguración hizo para nosotros, amigos del árbol, una preciosa ilustración.

No me digáis que no es preciosa...pues atentos todos, porque esta ilustración irá a parar a la casa de uno de los amigos del Árbol de los Chupetes, pero eso...será otro día

9.30.2013

El bizcocho

Como entre los Elfos del árbol hay gente que está en todo, se pensó de cara a la inauguración y en los detalles comestibles que iba a repartirse, en las personas con problemas de intolerancias al gluten y al huevo.
Bego Guerrero, aquella cuyo cuento ganó el concurso que Pilar contó ese día, nos deleitó con un delicioso bizcocho sin gluten, ni lactosa.

Duraría poco más de dos segundos y tantos fueron los que pidieron la receta en su momento que la compartimos en la página de face por aclamación popular, aquí lo dejamos también


9.26.2013

Crónica de la inauguración

 24 de Noviembre de 2012

Yo soy un árbol normal. Bueno, si me apuras, igual te digo que tengo unas ramas bien torneadas y un tronco tirando al de El Árbol de la vida de Klimt, seguramente antepasado mío.

En realidad no soy tan normal, para qué engañarnos. Soy un árbol joven y sobre todo, afortunado. Muy afortunado. Aparte de pasarme el día rodeado de niños que corren, juegan, descubren botines y surcan los mares… ahora también soy el guardián de uno de sus tesoros más preciados: sus chupetes. Y todo porque aquel día, Carmen y Marga se fijaron en mí.

Un día vinieron unos señores y pusieron una valla de colores a mi alrededor, así, por las buenas, sin explicarme ni un poquito a qué venía tanto engalanarme. Y lo malo de no vivir en un bosque frondoso es que no tengo a ningún árbol al lado al que poder preguntarle si me queda bien o me sobra un poquito de atrás. Pero cuando empecé a ponerme nervioso de verdad, fue el día en que pusieron LA PLACA. Una enorme señal que me nombraba Árbol de los chupetes de Sevilla. Nada menos.

Estaba claro que algo iba a pasar y por eso cada día me esforzaba para que mis ramas estuvieran más fuertes y mi copa más frondosa, aunque teniendo en cuenta que estábamos a un paso del invierno, poco podía hacer.  Guardaba la esperanza de que lo que fuera a ocurrir, esperara hasta la primavera y que mi desnudez pasara desapercibida hasta entones (soy un romántico y un tímido empedernido; en el fondo tengo madera de galán de bosque) pero algo me decía que no iba a ser así… sobre todo cuando aquella mañana, empecé a notar más movimiento de la cuenta a mi alrededor.

Llegaron temprano, cargados con mesas, manteles, galletas y mucha ilusión. Eso lo sé por los abrazos que se daban, por los gritos de alegría cuando algunos de ellos se conocían por fin. Luego me enteré de que llevaban un tiempo preparando todo lo que ocurriría ese día, hablando por teléfono e intentando ayudar entre todos, a que este día fuera especial. Y lo fue desde el primer momento.

Cuando el sol marcaba las doce del mediodía, cientos de pequeños  armados con sus chupetes, tomaron mi parque deseosos de que la fiesta empezara ya. Y empezó.

Marga y Carmen dieron la bienvenida a todos los que quisieron formar parte de aquel día tan especial. Yo sonreía por dentro, pensando en lo que habían estado tramando durante aquellas visitas que me hacían meses atrás. Nunca se lo agradeceré lo suficiente… ni mi madre, que ahora presume de hijo ilustre delante de los vecinos del parque.

Y… bueno… si mi antepasado posó para Klimt, yo no me quedo atrás: tengo mi propio cuento. ¡Qué momento! Cientos de pares de ojos cargados hasta arriba de ilusión, me miraban atentos… hasta que apareció  Pilar… y su gran libro azul salido de un cuento de hadas. Y como sólo ella sabe hacerlo, de su boca empezaron a brotar palabras que no olvidaré nunca; superheroamayorniña… el pájaro multicolor. Aquella historia bailaba en sus labios, se paseaba por mis ramas y mecía sin querer las pocas hojas que formaban mi copa aquella mañana de noviembre. Pilar los hipnotizó, nos hipnotizó a todos y hasta la autora del cuento lloró de emoción al escuchar la historia de su pequeña Carlota mientras la miraba orgullosa, embelesada y llena de amor.

Pero Pilar no estaba sola. A su lado, con una sonrisa que iluminaba el parque entero, María la acompañaba signando el cuento con su lenguaje para bebés. Y para que nadie se quedara sin saber por qué soy el encargado de custodiar chupetes sevillanos, Macarena lo signó para sordos.

Y el cuento terminó. Y empezó el verdadero motivo de aquella fiesta: ellos, los pequeños piratas, subidos a hombros de sus padres, ayudados por ellos a dar el gran paso, alzaron sus bracitos y me regalaron su ilusión más grande. Chupetes pequeños, grandes, rosas, azules y verdes, chupetes muy usados y otros más nuevos, marrones y transparentes, hasta un chupete con forma de boca, todos, atados a sus cintas, empezaron a colgar de mis ramas.

Yo no podía dejar de llorar de la emoción… era tan grande lo que estaba ocurriendo bajo mis ramas. Personas que apenas se conocían trabajando codo con codo sin más interés que la felicidad de sus pequeños, de muchos pequeños. Y ellos, convencidos y valientes, decididos a dejarme custodiar a su compañero de vida, al que le había acompañado desde el día en que nació.

Y claro, con tanta emoción, les entró hambre… así que todos en fila para probar las galletas, bizcochos y chocolatinas que habían preparado algunas mamás cocinillas (o casi).

Una vez saciado el apetito, tocaba jugar. Algunos lo hicieron decorando un árbol de papel en el taller que prepararon Vane y Carmen; otros buscando tesoros en el barco pirata; otros corriendo a mi alrededor… otras hablando y riendo sin parar, felices por hacerse conocido. Porque de aquel día, y está feo que yo lo diga, salieron cariños sinceros y amistades maravillosas que durarán siempre… ya estoy otra vez con el romanticismo, no tengo remedio. 


Así que definitivamente no, no soy un árbol normal. De tal palo…


El momento del cuento.........puedes ver las fotos AQUI
La cuelga de chupetes.....puedes ver las fotos AQUI
El taller creativo........puedes ver las fotos AQUI

Por Begoña Guerrero

8.19.2013

Las galletas del Árbol

Contábamos aquí cómo nos entró la vena repostera de cara a la inauguración, y es que vimos esta galleta y nos quedamos prendadas
Así raudas y veloces nos hicimos con los moldes adecuados

 y con las recetas que nos enviaron, pasamos una tarde de diversión quemando horneando galletas

Aquí están las recetas en dos versiones, con y sin huevos





Nosotras, como no íbamos a decorarlas, las hicimos muy finitas y descubrimos que nos gustaban más bien tostaditas.

Seguro que os salen deliciosas, como a todas las familias que generosamente llevaron para repartir en la  inauguración. ¡Gracias a todos!

La unión genera el cambio