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1.21.2014

Una etapa más: Adiós al chupete (por Vanesa Sánchez)

No sé si el uso del chupete es "malo" o no, ya que no soy una experta en la materia, pero si sé lo que supone para la mayoría de los bebés y la tranquilidad que les provoca succionarlo. Además también he leído bastante sobre el debate que genera este tema:
Los detractores que insisten en que causa otitis, malformación dentales, interferencia con la lactancia materna, caries así como accidentes, y los que ensalzan sus beneficios como  protector de la muerte súbita del lactante.
Lo que si es cierto es que es interesante que los niños dejen el chupete antes de cumplir los tres años de edad  por la posible aparición de mordida abierta ( al cerrar la boca queda una separación entre los dientes superiores y los inferiores).

Mi papel como docente es directamente el no dejar utilizar en mi aula (dos años) el chupete ya que no hay necesidad y se lo explico a los niños y a los padres de una manera muy clara si se niegan a contribuir.

Los niños se encuentran en un proceso de desarrollo del lenguaje, y con chupete además de no entender lo que dicen, frenará su comunicación oral con el resto de compañeros.

Pero SI pueden traer un chupete a clase para la hora de la siesta, ya que NO es mi misión el que los niños abandonen el chupete, esto es algo que se hace en casa, pero... ¿Cómo?

Mi experiencia en todo es este tiempo es que olvidan el chupete durante toda la jornada escolar, y se acostumbran en seguida a los cambios.

Lo primero es que hay que ser consciente de que un niño con dos y tres años entiende perfectamente lo que se le explica, porque si en clase es capaz de hacer algo o de no hacerlo, esa misma situación se puede extrapolar a cualquier situación: en casa, en el parque, en un centro comercial...etc
¡¡Claro que es duro!! nadie dijo que fuese fácil, ni tampoco pretendo que sea algo radical.
A partir del año se puede ir acostumbrando al niño a usarlo sólo cuando se vaya dormir o en situaciones de tensión emocional. Poco a poco (antes de cumplir los dos años) explicarle que el chupete se usará para dormir porque ya es un niño grande. Evidentemente muchos peques no estarán a favor de esta actitud y seguro que se las apañarán para coger su tesoro y llevárselo a la boca en cualquier momento del día, pero en vez de reñirle, os propongo que lo llevéis a la cama y le propongáis dormir, recordándole que el uso del chupete solo será en esos momentos (puede que se queje, puede que llore o puede que lo entienda).

Alrededor de cumplir los tres años podemos plantearle que pronto irá al cole de los niños mayores y que esos niños no usan chupete, también podemos aprovechar el nacimiento de un ser querido para proponerle  el regalarlo, incluso dejárselo a los Reyes Magos colgado en el árbol de Navidad o directamente enviarlo por correos junto con la carta de regalos.

Otra opción (la mejor si tienes la suerte de vivir por aquí cerca) es llevarlo a  el Árbol de los Chupetes, como el que tenemos en Sevilla
Artículo escrito por Vanesa Sánchez, maestra de Educación Infantil y publicado en su blog Mi Mundo sabe a Naranja
* Lo que está en cursiva es un añadido nuestro. No vamos a dejar de pasar la oportunidad  de recomendaros que vuestr peque cuelgue su chupe en nuestro arbolito ^.^

8.12.2013

El chupete

La palabra chupete en inglés"pacifier", significa pacificador y se refiere a un objeto que tranquiliza y calma. Ese es justamente el objetivo del chupete y con ese propósito la mayoría de los padres empieza a introducir el chupete en la vida cotidiana de los bebés.
El hábito de succión se debe a un reflejo natural, que no se puede evitar. El deseo de chupar está directamente relacionado con la capacidad de supervivencia, ya que eso le permite alimentarse y por lo tanto crecer.
Sin embargo, no podemos ignorar que todo proceso artificial que introduzcamos para modificar el comportamiento de los niños tiene ventajas y desventajas, y por este motivo es necesario conocerlas antes de tomar la decisión de utilizarlo.

Interfiere en la alimentación materna porque puede confundirse con el pezón
No tienen por qué interferir en el desarrollo de los dientes, conviene ser prudentes, todo dependerá del tiempo y frecuencia con la que el pequeño lo use.
Hay estudios que aseguran el uso del chupete durante demasiado, pero también chuparse el dedo o tomar el biberón, podrían ser conductas perjudiciales para el desarrollo del lenguaje en los niños.

Por ese efecto calmante, el chupete se usa muchas veces como objeto de continuación. Indispensable, insustituible llega a ser el mejor aliado de los niños para resolver situaciones de estrés. Se convierte en algo tan importante para ellos que a veces, dejar de usarlo, es para algunos un auténtico trauma, por ello, cuando sea el momento de retirar el chupete, no es recomendable recurrir a castigos o medidas humillantes para forzar el abandono de este hábito, es importante no obsesionarse, tener paciencia e intentan que reduzcan su uso lentamente y cuando ya son “mayores” se puede negociar con ellos para premiarles si dejan de utilizarlo o convertir el momento de la despedida en un hito especial y divertido. Un momento para recordar siempre. Y esa forma tan especial puede ser colgarlo de un árbol de los chupetes. 

¿Sabéis que hay varios Árboles de los Chupetes repartidos por el mundo? Conoce un poco de ellos en la pestaña superior en el blog, Árboles en el mundo